lunes, 4 de abril de 2011

Otro día cualquiera, llegas a tu casa con ganas de acostarte de olvidarte de todo el extrés acumulado del día, de todas las discursiones con tus profesores, con tus amigos, con tus padres.
Estas atento y miras donde situarte para poder ganar ese poco tiempo que te queda para estallar, estallar de emoción, de dolor o simplemente estallar porque necesitas desahogarte y lo decides así.
Muchas veces no solemos expresarnos tal y como somos debido a esta serie de situaciones, una persona que está enfadada con el mundo, seguramente que si te ve pasar por el pasillo, y tu le saludas como cualquier día normal, te vuelva la cara o definitivamente te suelte un desprecio, pero en ocasiones y conociendo muy bien a las personas debemos saber como tratarlas, saber sus errores, sus defectos y virtudes, y conocer en este caso como se comportan ante los problemas adversos a la vida de los demás.
El verdadero amigo es aquel que cuando te ve destrozado, inmediatamente sin preguntarte lo que te pasa, te da un abrazo delante de toda la clase. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario