Mirarse al mismo espejo año tras año, mes tras mes, día tras día y seguir viendo aquella misma imagen que reconociste hace tiempo, tu cuerpo aquel que te acompaña, aunque no lo quieras ni ver.
Y saber, que lo más duro no es verse tal y como una es, si no afrontarlo, y reconocer que no puedes hacer nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario