La mayoría de veces no somos capaces de ver más allá de nuestras narices, decir que todo lo que pensemos hagamos o deseamos, será lo mejor para nosotros y para todas las personas que nos rodean, en ocasiones resulta muy difícil darse cuenta de que no siempre llevamos la razón, que muchas veces nos equivocamos.
Siempre es mejor resolver todo problema gracias a una pista o solución inesperada que te arregla el agobio, pero a la larga eso no nos favorece, pero no porque no nos solucione a corto plazo el problema, sino porque cuando te llegue un problema mayor, con unas condiciones parecidas, no sabremos solucionarlo.
Nos empeñamos en seguir con nuestra idea, no cambiar por nada en el mundo, tan solo por no aceptar un error de nuestra vida o muchas veces no aceptar una decepción, un temor, una tristeza....
No hay comentarios:
Publicar un comentario