Llegamos a ese punto en el que el miedo y la confianza se hacen duras aliadas, en la batalla contra la distancia.
De pronto se te inunda la cabeza de situaciones, de momentos, de problemas que se pueden causar, pero por otra parte estar segura de que todas esas pesadillas que piensas, no sucederán, quieres que no sucedan, y aquí actúa la confianza, confiar en esa persona pero sin embargo no dejar a un lado todo lo que le rodea, y todo aquello que le afectará.
Porque tal vez mirado desde otro punto no resulte tan dramático o preocupante, pero verlo desde esta posición no es nada agradable.
Pensar que puedes controlar todo lo que te rodea, y engañarte en creer en serio que puede ser verdad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario