Mis ojos reflejaban mi alegría, mis ojos reflejaban esa sonrisa que se escapaba con cualquier palabra, mi corazón latía a mil por hora cuando posaba mi cabeza contra su pecho, me encantaba, y me encanta.
Los sentimientos no se hacen en unos meses, sino que los sentimientos nacen desde el principio, desde el momento en el que vi su cara, desde el momento en el que oí sus pasos, en el mismo instante en el que me dijo Hola, me dio dos besos y le noté una sonrisa. Cada día es diferente, nuevos momentos, nuevos sentimientos por descubrir..., miles de emociones guardadas en una caricia, en coger su mano, en estar sentada a su lado. Girar la cara y mirarle a los ojos, ver que está ahí observándome aunque sabe que me pone nerviosa, pero a su vez, sabe perfectamente que me encanta. Hoy se pueden ver miles de reflejos en mis ojos, de una persona llorando, de una hermosa sonrisa, de una cara triste por una despedida, de un enfado tonto por cualquier celo absurdo. En mis ojos siempre podrás encontrar todo lo que no ves en mi aspecto, es el punto dónde más me puedes conocer, ahí no te podré mentir nunca, ya que sabrás lo que siento a cada momento. Sabrás cuando estoy triste, contenta o me late el corazón tan fuerte como para que los colores se me suban a la cabeza. Encuentra lo y cuando sepas que soy de verdad, me habrás conocido.
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