En ocasiones no sirve de nada, y en muchas otras sirve para todo.
Las personas nos componemos de sentimientos, de emociones, de rabia. de dolor, alegrías, penas, celebraciones..amigos, familiares. Creemos que los conocemos, creemos que podemos decir de ellos hasta su último defecto o virtud, que podemos contar los muchos lunares que tienen en sus cuerpos. Pero no, nos damos cuenta de que cada persona es un mundo, que el mundo se compone por personas diferentes, con pensamientos adversos y pensamientos contrarios. No sabemos hacer las cosas bien, el ser humano tropieza tres veces con la misma piedra por lo menos en su vida, es verdad, no sabemos cuando se puede romper todo, hasta que sucede, hasta que te das contra el muero más grueso de un edificio, no te das cuenta hasta que te duele y te come por dentro, tal vez al día siguiente te sientas mejor, pero cuando creas que esa tranquilidad vuelve a recorrer tu cuerpo, volverá ese pensamiento que te hizo llorar. Volverá porque aunque pensemos que no, nosotros mismos nos hacemos daño, tú por más que quieras olvidar una cosa, tu subconsciente lo recordará, lo meterá en tu memoria como si fuera una película de fotografías, habrá imágenes que recuerdes con una sonrisa, habrá otras que te hagan secar tu cara, en definitiva, el ser humano, nace para equivocarse, pero eso sí , aprender con los errores para no volverlos a cometer, aunque volvamos a caer como si fuese nuestra primera piedra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario