He sido siempre una estúpida.
Creí solucionar un desenlace previo a una historia, quise vivir mi vida, quise unir tres caminos, con la fuerza de dos manos en vez de tres, quise querer, y acabé equivocándome quise hacer las cosas bien, pero me salieron del revés.
Gracias, al final me di cuenta de que no pude, de que tres caminos no se pueden nunca unir, que dos caminos son los únicos ideales para poder llegar a la felicidad.
He podido sentir que tras un error, hay oportunidades, que tras muchos pensamientos, existen recompensas, que existen tesoros, como aquel que un día dejé escapar por mi estupidez, aquel que hoy día me ama, y no dejaré jamás que se aparte de mi camino.
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