martes, 9 de agosto de 2011

Se ha detenido el tiempo, todo el silencio se expande por la habitación.
No necesito nada más, solamente que estos segundos tumbada aquí contigo sean eternos.
Ven, acércate y dime que me quieres, recuerda lo que un día te dije entre estas sábanas, no olvides todo lo que te juré mirándote a los ojos , y guarda  siempre en tu memoria lo que me prometiste.
Recuerda quién eres, y nunca dejes escapar a la persona que conocí aquel día, al hombre que de verdad con una mirada me hizo acariciar el cielo, me hizo sentirme yo misma, y aquella que ha conseguido dejarme sin palabras.

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