No necesito nada más, solamente que estos segundos tumbada aquí contigo sean eternos.
Ven, acércate y dime que me quieres, recuerda lo que un día te dije entre estas sábanas, no olvides todo lo que te juré mirándote a los ojos , y guarda siempre en tu memoria lo que me prometiste.
Recuerda quién eres, y nunca dejes escapar a la persona que conocí aquel día, al hombre que de verdad con una mirada me hizo acariciar el cielo, me hizo sentirme yo misma, y aquella que ha conseguido dejarme sin palabras.
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