Como amigos, como seres humanos intentamos hacerlo lo mejor que podemos.
Pero la vida está llena de giros inesperados y justo cuando vuelves a sentirte seguro, la tierra que hay bajo tus pies se desplaza y caes al suelo. Si tienes suerte, terminas con heridas superficiales, heridas que pueden cubrirse con una tirita, pero algunas heridas son más profundas de lo que parecen y requieren más cuidados. A algunas heridas hay que quitarle la tirita, dejar que respiren y esperar un tiempo para que se curen.
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