domingo, 18 de septiembre de 2011

Déjame que te cuente un secreto, ¿vale?.
Hoy me he levantado de la cama, he ido a la cocina y me he encontrado un precioso desayuno, repleto de flores a su alrededor, y una hermosa rosa en el centro. A su lado, se disponía una carta, una nota, en la que la palabra te quiero estaba escrita en letras de color dorado. De repente mi cara se ha convertido en un cuadro, en un cuadro totalmente contrario a la Mona Lisa, mi sonrisa era tal que se podría observar desde el espacio. Seguidamente he ido al salón y allí entre pétalos de rosa se encontraba un corazón, donde decía que la mayor felicidad del ser humano, es esa sorpresa del día a día. Acaba de sonar el teléfono : + Buenos días preciosa,nada decirte rápidamente que te quiero y que eres lo mejor que me ha pasado en mi vida,hasta luego.
Era su voz, era la persona que ha hecho que esta mañana la recuerde cada día como un magnífico recuerdo.
Le quiero, no lo voy a dudar nunca, también pienso que me falta mucho tiempo de mi vida, para saber si verdaderamente estamos enamorados, aunque mientras tanto no quiero pasar un solo segundo sin él.

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